El corcho es un material natural, renovable y biodegradable.

Las propiedades únicas del corcho hacen de este material un excelente aislante; es la sustancia natural dotada de mayor poder aislador. Bajo la forma de aglomerado, el corcho mantiene todas sus propiedades indefinidamente. El hecho de ser inalterable le confiere una multiplicidad de utilizaciones que difícilmente se encuentra en otros materiales, de manera que el aglomerado de corcho expandido es un material con una capacidad y características de aislamiento únicas, para cualquier ambiente o clima, ya sea como aislante térmico -tanto en interior como en fachadas-, acústico o antivibratorio.

El  corcho es la corteza de los alcornoques, los protege de las condiciones extremas del clima , de la sequía, las altas temperaturas estivales y los incendios. Su poquísimo peso y su comprensibilidad se debe a que está constituido por células muertas llenas de un gas similar aire, estás células constituyen el 90% del corcho. Las paredes de estas células están compuestas de suberia y cerina, que hacen al corcho flexible, prácticamente imputrescible y bastante ignífugo.

Panel aislante de corcho expandidoEl corcho es impermeable,  inodoro, resistente a los agentes químicos, e inatacable por los líquidos, imputrescible, y muy resistente a los ataques de insectos, compresible y elástico con extraordinaria capacidad de recuperación dimensional, escasa conductividad térmica, excelente aislamiento acústico y de vibraciones, muy liviano y con elevada resistencia mecánica.

Actualmente este aislante de origen natural se produce industrialmente. El corcho es el aislante más inalterable que existe. Su conductividad térmica, absorción acústica, y excelente comportamiento frente a la humedad, el fuego, la compresión, los agentes químicos, etc…, le dan unas propiedades muy interesantes a la hora de emplearlo para la rehabilitación de las casas.

El corcho se puede encontrar en losetas, planchas o rollos, principalmente. En el primer caso, se emplea como  revestimiento decorativo para paredes y suelos, donde se colocan losetas barnizadas o enceradas. Las placas de aglomerado natural de corcho se pueden cortar fácilmente mediante sierra manual o mecánica de dientes finos.

Su fijación se realizara mediante fijaciones mecánicas de tipo rosetas o cotespigas de plástico, también pueden pegarse o encolarse al soporte.

Su instalación es sencilla una gran durabilidad, aunque requiere eliminar primero las imperfecciones de cada superficie para conseguir un mejor agarra.

Las planchas de corcho negro aglomerado, granulado o expandido, con un grosor mayor que el habitual, se emplean en obras de aislamiento. Se colocan sobre la pared y pueden quedar cubiertas por un revestimiento (papel o pintura) o bien mantenerse a la vista tras un proceso de pulido.

Estas planchas garantizan un buen aislamiento térmico y acústico, y se pueden colocar incluso en el techo debido a su ligereza.

Actúan como una eficaz barrera frente a las temperaturas extremas y el agua, aunque pueden dejar pasar el vapor, lo que hace necesario que sean sometidas a tratamientos específicos antes de su colocación.

Rehabilitación energética ¿Corcho o poliestireno expandido?

Con el fin de promover actuaciones integrales que favorezcan la mejora de la eficiencia energética y el uso de energías renovables en el parque de edificios existentes del sector residencial, así como cumplir con el artículo 4 de la Directiva 2012/27/UE, relativa a la eficiencia energética, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE),  pone en marcha  un programa específico de ayudas y financiación, dotado con 125 millones de euros.

Las actuaciones deberán encuadrarse en una o más de las tipologías siguientes:

  • Mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica.
  • Mejora de la eficiencia energética de las instalaciones térmicas y de iluminación.
  • Sustitución de energía convencional por biomasa en las instalaciones térmicas.
  • Sustitución de energía convencional por energía geotérmica en las instalaciones térmicas.

Las actuaciones objeto de ayuda deben mejorar la calificación energética total del edificio en, al menos, 1 letra medida en la escala de emisiones de dióxido de carbono (kg CO2/m2 año), con respecto a la calificación energética inicial del edificio. Esta mejora de su calificación energética podrá obtenerse mediante la realización de una tipología de actuación o una combinación de varias.

En cuanto a la envolvente térmica de los edificios,  la solución que se toma para proporcionar mayor resistencia al paso de calor  es recubrir la superficie exterior de las fachadas  con placas aislantes, ancladas mecánicamente y con acabado de enlucido de cemento armado con malla de fibra de vidrio. La clave está en el aislante utilizado que es mayoritariamente poliestireno expandido (EPS), nosotros proponemos el corcho natural, los motivos son muchos, vamos a ver:

El corcho es un material 100% natural y renovable, que se aglomera en planchas gracias a la propia resina que segrega al aplicarle calor, mientras que el poliestireno expandido es un producto sintético derivado del petróleo. Si también tenemos en cuenta  que mas del  80% del corcho mundial se produce en la península, en alcornocales que son ecosistemas de gran riqueza biológica y que todos los hidrocarburos  son importados, extraídos de pozos  y procesados en refinerías contaminantes, el aspecto sostenible está claro, además el corcho almacena CO2 que retira de la atmósfera mientras que para producir el poliestireno se emite CO2 fósil.

El poliestireno expandido es mucho más blando y menos rígido con lo que precisa de cemento adhesivo para sujetarse al soporte, mientras que para el corcho es suficiente con la sujeción mecánica, quedando un acabado mas regular que no presenta el problema de los golpes accidentales en la fachada que en el poliestireno puede causar huecos y puentes térmicos.

Ambos materiales son inertes e impermeables, no son atacados por insectos y presentan una gran resistencia a los agentes químicos pero el corcho es mucho más transpirable, algo fundamental, los edificios respiran. En el edificio forrado de poliestireno se producirán condensaciones indeseadas y todo lo que conlleva.

Si hablamos de aislamiento, sigue ganando el corcho, según la comparativa siguiente:

POLIESTIRENO EXPANDIDO CORCHO
Conductividad térmica: 0,04 W/(m·K) Conductividad térmica:0,036 / 0,038 W/mK
Densidad: 0,04 kg/m3 Densidad: 100/120 Kg/m3   (3000 veces superior)
Mala inercia térmica Mayor inercia térmica

 

La Asociación Europea de fabricantes de EPS “recomienda firmemente que el EPS esté siempre protegido por un material de revestimiento o bien completamente encapsulado”.

El  poliestireno expandido es inflamable y, mientras que el corcho tiene buena resistencia al fuego (no propaga la llama, no desprende gases tóxicos), el poliestireno expandido es la pesadilla de los bomberos: propaga la llama y en su combustión desprende abundante humo tóxico.